La sencillez…

Muchas veces nos complicamos la vida buscando respuestas, con mucha frecuencia vamos a que otros nos contesten a nuestros por qué y nuestros cómo… Pror qué estamos de una manera, el por qué me está pasando esto, cómo resuelvo esta situación, cómo tengo que actuar ante esta situación, y así un largo etc…

Desde siempre, desde que la humanidad tiene memoria, los grandes seres que han pasado por este planeta han comunicado siempre lo mismo didciéndonos que la conexión con nosotros, con nuestra alma es la que nos va a dar todas las respuestas!

Intentamos obtener respuestas con la mente, respuestas que no puede darnos porque no son de su competencia.

Entonces se vuelve urgente, muy urgente volver a mirar hacía ese lado muchas veces olvidac¡do de lo sagrado, de entrar en nuestro templo, solos sin nadie… para que podamos escucharnos.

Volver a retomar nuestro contacto con la Madre Naturaleza. Creo que llevamos demasiado tiempo huerfanos….

Quiero compartir con vosotros estos dos estractos que para mi resumen muy bien esto de lo que os hablo.

Esther

La sabiduria de este Lama

La Madre Tierra está siempre dispuesta a abrazarnos y ayudarnos a nutrirnos y sanarnos. No tenemos que hacer nada en absoluto. Sólo rendirnos a la Madre Tierra y ella hará todo lo posible para nosotros. Podemos experimentar la curación al sentarnos, caminar o simplemente al respirar. No hay curación sin relajación. Así que nos relajamos y simplemente disfrutamos de nuestra respiración, nuestro caminar. La curación comienza cuando no tratamos de hacer cualquier cosa

– Thich Nhat Hanh

No más hacia el futuro sino en el presente…

Si sanáis… no sanéis más mirando siempre hacia el futuro sino hacia el Presente, hacia ese instante que todavía os falta… y que sin embargo grita su vida en el fondo de todos vosotros.
No podría haber un mañana. Lo que os pedimos es un presente absoluto. Ese tiempo que llamáis tiempo es la energía que debéis controlar. ¡De su medida dependen tantas cosas! Abolidlo, no a golpe de vuestra voluntad sino desprendiéndoos de vuestro deseo. No deseéis más… Simplemente, ¡sed! Queremos decir, sed sencillos, dejad de proyectar vuestra vida hacia el futuro. El futuro ya está en vosotros. Ya sois aquello en lo que creéis poder quizá convertiros un día de gran claridad.

No reflexionéis más…
no crispéis vuestra mente…
dejadla que se apague ella misma en una ilusión narcisista de poder.

No seáis más unos ingenuos ni unos beatos; conoced simplemente la fuerza de la que procedéis, sin ataros a las sombras que genera.
Si curáis, no crispéis vuestras manos, no bloqueéis más la corriente espontánea que emana de ellas ni la dirijáis, dejadla ser ella misma; ¡es tanto, es todo! Sois de la misma naturaleza que esa corriente, que los siete colores del arco iris a la vez y que las siete notas de la escala celeste.
No busquéis convertiros en eso, ya lo sois. No creáis que lo sabéis, solo empezáis a adivinarlo.
Oh hermanos, es hora de que salgáis del sueño de esta vida. Soñáis vuestras incapacidades, vuestra incapacidad de amar; soñáis vuestra incapacidad de construiros, de realizar vuestra construcción, la construcción del gran Ser que constituís, todos juntos.
Por amor, decid ahora el “Yo” en el modo impersonal. Ese “Yo” es a la vez vosotros y nosotros, la única fuerza incapaz de decir otra cosa que no sea amo, porque todo está ya aquí.
Comprended esto y así os convertís en la Sanación viviente. Os convertís en el Fuego.
Sed bendecidos y meditad estas palabras. Hacedlas vuestras como nosotros nos hacemos vuestros, por amor, por puro amor.

“Lo que ellos me Dijeros”
Daniel Meurois


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